La norma, aprobada por el Congreso el 30 de noviembre, permite que todos consumidores de electricidad puedan ser también generadores y vender excedentes

A través del decreto 1075/2017, publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno promulgó la ley de Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable Integrada a la Red Eléctrica Pública, que permite que todos consumidores puedan ser también generadores de energía y vender excedentes.

La norma, aprobada en el Congreso el 30 de noviembre, tiene como premisa “fijar las políticas (…) para la generación de energía eléctrica de origen renovable por parte de usuarios de la red de distribución para su autoconsumo, con eventual inyección de excedentes a la red (…)”.

El incentivo para que los usuarios instalen los equipos que permitan producir electricidad estará a cargo del Fondo para la Generación Distribuida de Energías Renovables (FODIS), que podrá otorgar préstamos, subsidios o bonificaciones, así como fijar incentivos a la inyección o bonificaciones para la adquisición de sistemas de generación.

La ley contempla además la creación de un fondo para el fomento de la industria nacional asociada (FANSIGED), cuyas actividades serán “investigación, diseño, desarrollo, inversión en bienes de capital, producción, certificación y servicios de instalación para la generación distribuida de energía a partir de fuentes renovables“.

Con esta normativa, el usuario (una vivienda, un comercio, un edificio público, una fábrica, etc.) que inyecta energía a la red se llamará “prosumidor”, acrónimo de productor y consumidor. Y la generación (que se hará a través de paneles solares) se llama distribuida, por oposición a la que se genera en las centrales eléctricas, es decir que se genera en el mismo lugar donde se consume.

Con esto último se ahorra todo el gasto de transporte de electricidad, infraestructura, mantenimiento y las pérdidas de energía que ocurren en el camino entre la central eléctrica y los hogares, que son de entre el 8 y el 15 por ciento.